viernes, 30 de diciembre de 2011

Deseos de año nuevo, sin artificios.



En la última madrugada de 2011, entre la nostalgia y la ya normal anticipación a la cascada de mensajes de fin de año de amigos, conocidos y hasta de quienes te gustaría desconocer; se me antoja compartir una lista breve pero significativa, de deseos que realmente no salieron de ninguna cadena de mails ni mucho menos de presentaciones en power point.
Fuera de cualquier cliché que venga de sobra ante todo el romanticismo ensayado que involucre despedir este año de número impar que a manera personal me trató de la chingada.
Comenzando con esto, deseo de todo corazón que no te llenen de esos deseos demasiado elaborados y repetitivos porque no son ni naturales ni necesarios, sino artificialmente inducidos. Pura mercadotecnia. Deseo honestidad y un poco de autenticidad. De esos que se leen sinceros y que vienen de pronto con alguna anécdota personal. De esos deseos especialmente pensados para uno, esos que se valoran más que "que todos tus sueños se cumplan" como si diciendo esto pudiéramos escapar de la feria anual de las falacias ensayadas por mera costumbre. Deseo que puedas aprender de tu incapacidad para conseguir metas planeadas en ocasiones anteriores, para así hacer previsiones más realistas. Como dijo Edison: “Una experiencia nunca es un fracaso, pues siempre viene a demostrar algo.” Aunque a veces la experiencia más que nada nos demuestre que somos idiotas. O ya de plano comenzar a buscarse sueños más realistas de una buena vez. Deseo que todo lo que te ha hecho felíz durante éste año te siga haciendo felíz y que vengan cosas mejores, siempre y cuando no olvides ninguna cuando no te sientas felíz. Te deseo una mejor memoria. Te deseo días de tristeza, no muchos..solo algunos que te hagan darle valor a tus días felices y así sepas la diferencia. Te deseo más música. Música que despierte tus sentidos, que rompa tus muros y que te haga apreciar el sonido que tiene la vida, todos los días. Deseo que cantes en donde sea y que bailes como si nadie te viera, siempre. Te deseo que llenes tu cabeza con libros necesarios. que sean capaces de aventar la caspa de tus ideas establecidas y te abran muchos nuevos horizontes. Libros que despierten y abran tu mente. Deseo que puedas dormir un poco más de lo inevitable, por que en algún momento dormir demasiado atonta. Deseo que éste año nuevo sueñes más despierto que dormido. Deseo que te enamores. Pero que te enamores con esa euforia que se permite uno cuando viaja a un lugar nuevo que no conocía. Deseo que te enamores dispuesto a perder tu tiempo, a esperar. a las decepciones…a perder el tiempo en contemplar a otro que no seas tú. A enamorarte como cuando aún podías dormir ocho horas, como cuando no sabías cuál iba a ser tu profesión ni perseguías tu sobrevalorado “destino”. Que te enamores como cuando aún se escribían cartas a mano. Deseo que te enamores como si fuera un peligro que los adultos podemos llevar a cuestas sin quebrarnos la espalda. Deseo que este año nuevo te amen en la misma medida en que tú ames, porque a veces vivimos esperando recibir lo que jamás hemos dado; si das amor y no te corresponden, deseo que puedas olvidar con rapidez y seas capaz de aprender de tus errores. Deseo que TE perdones y olvides. Y que te levantes de nuevo.Todos los días. Deseo que logres amar a la persona que muchas veces es la que nos hace más daño y nos cuesta más trabajo amar: a tí mismo. Deseo que tengas amigos pero también que entre esos amigos tengas uno que sea un amigo fatal, para que no te veas en él y te haga valorar a quienes son y siempre han sido buenos amigos. Deseo que éste año nuevo te traiga por lo menos un enemigo que te haga pensar un poco. Y qué mejor si toca estar pensativo.. Deseo no que seas millonario sino que tengas el dinero que trabajas, y que la austeridad te dé la habilidad de sacarle provecho y la gente que está contigo y te ama disfrute contigo lo mucho o lo poco que tengas. Deseo que mires más las pequeñas cosas simples de todos los días, que disfrutes tu capacidad de asombro y que tus sueños sean cada vez más reales y alcanzables. Te deseo la fortaleza para llegar a ellos o de cambiarlos por otros mejores Y más que nada, te deseo amor. En todos los sentidos en los que existe el amor. En todos los rincones de tu vida en donde decidas dejarlo entrar. Deseo que desees el amor en tu vida, en cualquiera de sus manifestaciones.

 Todo ésto y más lo deseo para mí, así que también lo deseo para quien quiera dejarse desear por alguien más.



 Feliz todo 2012, los números pares siempre están llenos de posibilidades.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Se inventan cuentos a domicilio.

Si hoy escribiera un cuento,definitivamente incluiría a un perro. El perro se moriría de viejo y lo enterrarían para ponerle una cruz de madera y todo eso. Luego sorpresivamente y contra toda ley natural llegaría la primavera, su tumba se llenaría de flores y el perro volvería a la vida para salir dando de saltos. Así de inverosímil solo para poder leer,dormir, bailar, sonreír y llorar pensando que el mundo (contra toda lógica) aún se permite este tipo de maravillosos milagros subrealistas. No podría resignarme a dejar morir al perro por que estaría en mis manos evitarlo. Y además no lo haría por que sería mi cuento y en mis cuentos siempre he podido hacer lo que yo quiera. Aunque pensándolo un poco mejor, podría escribir uno de un hombre que va a sacrificar a su perro, casi ciego, que no puede caminar, viejo y enfermo, para que no sufra. Se lo dice a su amante, quien lo acaba de mandar al carajo para que ya no vuelva y le ha dicho todo lo que había querido decirle desde el instante en que comenzó a hacerle daño. Ella lo sacaría a la calle, casi a punta de nunca vuelvas, merecidos. Le cerraría la puerta. Se quedaría sola, muy sola, rodeada por toda la soledad que le espera. Después de dos minutos correría hacia la puerta para alcanzar al discapacitado emocional del amante en la escalera. Uno tal vez pensaría que se asustó, que se arrepintió, que le va a decir que va a seguir siendo la otra, la segunda, la trampa, que se arrepiente de quedarse sola, que no importa el daño más que las causas y el miedo que está ahi, siempre. Pero le dice, solamente esto, que necesita hacerle una última pregunta.. una sola y una última pregunta. Nada más. Y no se me ocurre el final de la conversación en la escalera, solo se me antoja dejar a la imaginación la pregunta. Dejémoslo en un silencio con cambio, como en una de esas escenas brillantes que hace Almodóvar en sus películas. Pero lo que sí se me ocurre es que seis meses después, la ex amante trote felíz en un parque cualquiera, con el cabello al viento, con la música en sus audífonos en ON con la canción más felíz del mundo sonando de fondo (shiny happy people de REM, por que realmente creo que es la canción más felíz del mundo) y detrás vendría el perro de su ex amante corriendo con ella feliz con esa sonrisa que tienen los perros cuando corren. Vendría corriendo con las orejas dando de saltos y con un aparato de rueditas atadas a la cadera junto a ella, los dos felices, viviendo. Y esta es la parte en la que cualquiera adivina la pregunta que quedó al aire. Cómo no llorar, cómo no llorar ahora que lo escribo. O también podría escribir una novela de historias de perros de sus sonrisas y sus gestos. O quizás de amantes, de hombres infieles a sí mismos, vacíos y solitarios. No, qué diablos, qué flojera! nada de amantes ni de hombres...prefiero definitivamente hacer más cuentos de perros felices, aunque eso involucre inevitablemente una alusión a algún hombre cualquiera. Aunque algunos de ellos sean incomparables con los perros, que son mucho más bonitos y sobretodo fieles a sí mismos. Tantos perros que son como un milagro cotidiano subrealista, de los que si existen.

A perfect man.

Ángela Benett definió en su movie The Net a su hombre ideal como :"Un hombre viril, bello, brillante, una mezcla del Capitán América con Albert Schweitzer, que pase todo el día corriendo haciendo del mundo un lugar seguro para la democracia, y la noche tocando canciones de Bach mientras cura el cáncer" Y su descripción me sonó tan maravillosa, irreal y esplendorosamente poética..que me sentí like hell cuando yo tan solo me conformaría simplemente con uno que se ría de mis chistes, quiera mi compañía para ignorar al mundo y le baje a la tapa del baño después de orinar.

Del por qué nunca he amado la prudencia.

Hay quienes nunca en su vida se han dado el lujo de llorar por días, quienes ni se suicidan ni se deprimen, ni se ponen locos ni se mueren de emoción, ni saltan cuando son felices, ni gritan por cualquier estupidez cotidiana. Hay quienes nunca se han reido hasta acabar en el piso, llorando y rodando de risa desmedida e inprudente, hay quien no cree en el amor repentino, en la sorpresiva maravilla del amor que no hace planes y solo es, está y existe, hay quienes nunca se han instalado en la nostalgia para extrañar sin remedio hasta el borde de la lágrima fácil ¿extrañar a quién? A tantos. A una misma. A la que fui hace tres años en junio, a la música que ya no me hace felíz, a las palabras que ya no me conmueven ¿A quién? A ella que una tarde de noviembre se nos adelantó a todos ¿A quién? A él que ya había vivido tanto que sus recuerdos no cabían en su cabeza y lo hacían decir tonterías ¿A quién? A él y su risa cuando me dejó en febrero ¿Extrañar qué? Tantas cosas, extrañar los siete grandes saltos que daba mi perro cuando me recibía en la casa, el perfume que dejó de usar mi abuela, mis dedos entre tus chinos y tus dedos en mis pestañas.Existen quienes nunca se han estacionado en un lugar solitario para lloriquear tantito con una canción que lo ameritaba, para luego sonreir y continuar; hay quienes organizan todo con meticulosa indecencia, hay quienes no comen lo que saben que les hará mal. No pertenezco a ese grupo, a ese mundo de los seres sensatos que se programan y adoran la prudencia, es más, le tengo hasta un poco de miedo por que siempre he pensado que a pesar de su buen márketing no es más que un comercial lleno de falsas alusiones y promesas vacías. Prefiero este mundo de los que le hacen espacio a la nostalgia de quienes extrañan sin remedio. ¿A quién? A tantos, a todo. Y acepto todo esto con la única sensatez de la que soy capaz.¿Cuál sensatez? No tengo ni puta idea.

martes, 20 de diciembre de 2011

Coleccionismo software



Se entiende por coleccionismo a la agrupación y organización de objetos de una determinada categoría.Podría decirse en ese caso que colecciono libros, sería simple y fácil. Pero, cuando una colección va más allá de coleccionar objetos, no pierde mérito, al contrario, se vuelve más inverosímil, más lejana al concepto simple de una colección. Se vuelve un reto coleccionar aquello que por no ser un objeto, no puede tenerlo cualquiera. Colección extrema. Entonces, me gusta decir que colecciono añoranzas, por más inverosímil que parezca, es cierto: Colecciono los mejores discos del mundo, cuentos con finales absurdos, "Te extraño, quiero verte":colecciono cartas que nunca envío, noches de insomnio, pensamientos felices, verdades a medias, todo lo que pude decir pero no dije, arrepentimientos, el camino a la escuela cuando me llevaba mi padre, abrazos de cumpleaños, Rayuela, 20 mensajes de texto y 15 llamadas perdidas que siguen sonando, escritos con dedicatoria en mute,sueños con un hombre que me diga: haz una maleta y ven a vivir a mi cama, las mejores partes de mis viajes, pláticas con un café y diez amigos, libretas escritas a mano, mis diarios de la secundaria, promesas, recuerdos y olvidos, encuentros inesperados, pláticas entrañables, cartas en portugués, fotos de Frida y Diego en la casa azul,mis ganas de largarme a no sé dónde, el humo de todos mis cigarros, despedidas, argumentos contestatarios, flashbacks de más de un concierto, solos de guitarra eléctrica, groserías más educadas que los silencios, palabras que solo digo de frente, retóricas antagonistas, canciones con nombres de personas, etapas de mi vida con soundtrack, música para mi funeral, filosofía barata (como esta), imanes para prodigios, tácticas y estrategias, elementos misteriosos que determinan la tristeza, las sensaciones que quedan después de ver una buena película, los momentos maravilla que nunca se planean, el olor de mis libros, los pensamientos de la gente más bonita (de mente) que he conocido, noches estrelladas,silencios compartidos, aficiones como: enamorarme sin reservas para arrepentirme después, recuerdos de gente cometa*, más de cien mentiras que decidí creer, un puente, un millón de abismos y más de mil bendiciones inútiles. Toda esta añoranza en colección como un vicio que más que un vicio es una salvación. Colección de añoranzas que te llevan al instante preciso en el que las guardaste en la memoria, como cuando Amelie Poulain coleccionaba piedras y salvaba al mundo.

domingo, 11 de diciembre de 2011

My man of the hour.


“¿Alguna vez has oído un chiste tantas veces que ya no sabes por qué tiene gracia? Y un día lo oyes otra vez y de repente… es nuevo. Entonces recuerdas por que te gustó tanto la primera vez. .Y aquél fué el último chiste de mi padre, supongo.Un hombre cuenta sus historias tantas veces que al final él mismo se convierte en esas historias. Siguen viviendo cuando él ya no está. De esta forma, el hombre se hace inmortal”.


To my own private Big Fish, to my man of the hour. He was guiding me, love, his own way..



sábado, 3 de diciembre de 2011

El que dice estar todo el tiempo feliz, miente.

Atravieso por una crisis profesional. No sé si el haber llegado al límite durante esta semana atiborrada de cursos de a cinco horas cada uno,estando en 3 distintos pero de lo mismo, de manera simultánea, fuera la causa de que se haya detonado mi margen de tolerancia o simplemente ésto sea como dicen que es el matrimonio: Cuando recién te casas te emocionas, esperas lo mejor del mundo y después la realidad es otra. Puede que sea eso, lo que con certeza puedo afirmar, es que desde que elegí mi carrera estaba consciente (en medida de lo posible) de que iba a ser una constante lucha contra el sistema desde dentro. Igual y ya me cansé. Igual lentamente suelto un poco y al sentir que la corriente quiere, intenta, puede y casi logra arrastrarme con ella, me deprimo. No lo sé. Mi ambiente laboral está lleno de amenazas, siempre. Y vivo en un Estado en el que la persona que se queja por sus derechos es tomada a cuenta como alguien conflictivo aún cuando tiene razón o su causa es justa. Hay mucho miedo. Y el miedo en ese tipo de cosas, me ha vuelto temeraria cuando siento que existe poca cosa que pudiera afectarme estando más allá que mi propia conciencia ante algo que pude cambiar y que no cambié por temor. Espero que esta racha se me pase, o que pase algo que me haga retomar las fuerzas..porque he de admitir mi cansancio anímico y el sentimiento de la impotencia está ganando terreno. Intento no dejarme, pero he de admitir que es muy probable que no sea tan fuerte..en fin. Y la vida sigue, como siguen las cosas que no tienen mucho sentido.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Feliz día del hombre

Sí a tí macho caon, que aprendiste desde chiquito que los hombres no lloran por que es de "mariquitas" y te aguantas, como los machos.
 A ti que aprendiste que hablar de mujeres y traiciones es una condición de tu género, un requisito imperdible de tu masculinidad al igual que sumar tus conquistas como si se tratara de millas de viajero frecuente.
 Felicidades, hombre que te dices hombre porque no hay de otra, que niegas que más de una vez te besaste con alguno de tus amiguitos del "otro lado" nomás por curiosidad o por puritita putería, y te avergüenzas porque no sabes que hay  "putos" que son más hombres que tú. Joto.. joto? Jotos los "hombres" que van por ahí con bandera de muy machos y abusan de su condición para compensar que la tienen chiquita golpeando mujeres, humillándolas o peor aún: cogiéndoselas por deporte, como lo que se les sirve como platón de buffette. ¿Quiénes son las verdaderas cenicientas de este mundo cuando ustedes llevan el condón que es la zapatilla de cristal de nuestra generación?
 Felicidades a todos los hombres que son bien machos cuando son muchos. Y que cuando están solitos son bien putones. Hombres que son hombres solo por que tienen pene. Hombres culeros que no saben decir la verdad pero que tampoco saben decir mentiras.
 Felicidades hombres rudos, castigadores, que son lo máximo...aunque realmente, de todo lo que se crean solo sean un cuarto. Felicidades a los "hombres" que se sienten menos hombres cuando no se cogen a todas sus amigas y cuando no responden a un insulto con violencia. Hombres superficiales, los que "tienen que traer la feria a la casa",hombres que son machos porque su papá les dijo, hombres que son machos nomás de huevos.
 Felicidades hombres que mueven al mundo, porque sin ustedes estaríamos perdidos. Hombres a quienes se agradece que este mundo sea tan perfecto (?).
 Felicidades a los hombres que no se relajan, que no bailan, que no lloran, que no piden perdón, que no dicen "me equivoqué" ..a todos esos tristes machos "a fuerzas", víctimas de una sociedad que les ata el cuello usando sus corbatas como metáfora de su realidad cotidiana. El falo amarrado en el cuello atrapando a los mismos hombres. Hombres de corbata apretada que debieran aflojarse el machismo. Feliz infarto a todos ellos.
 Aunque esta felicitación no estaría completa sin felicitar a sus perfectas madres: promotoras incansables del fruto de su vientre, quienes a punta de lavarles los calzones los formaron para ser lo que son hoy en día, a punta de sumisión y de tratarlos como reyes. A punta del engaño absurdo y con el mérito de haber logrado hacerlos creer que no los merece el mundo. A todas ellas,formadoras incansables de hijos de la chingada. Un aplauso. Uno.
 Felicidades hombre metrosexual que aún no entiende que lo mejor del físico de un hombre son las manos si las sabe usar, o la lengua.
El mejor de los días a todos los hombres que no soportan la verdad.
A los hombres que en el fondo son quinceañeras soñadoras. A los hombres que nunca dejarán de ser orgullosos. Y más que nada a los hombres que nunca podrán dejar de ser hombres, sea del tipo de hombre que sea..si es un hombre cobarde va a decepcionar, pero seguirá siendo un hombre, así como si es un hombre gay seguirá siendo hombre aunque le gusten los hombres.
 Aunque en esta reflexión no puedo dejar de mencionar que conozco a un hombre que lee esto y piensa en su inteligencia tan distinta a la de la mujer, que comprende que se complementa, que sabe
que a través de ella una mujer inteligente aprende a ver de otra forma el mundo.
Conozco a un hombre con una sensibilidad y un sentido del humor maravilloso, un hombre que ha
superado casi todas las pruebas que se ha auto impuesto; seguro de sí mismo y seguro de ser hombre. Lo imagino leyendo esto y pienso en ese hombre verdadero que sabe escuchar y que no se siente el centro del universo.
 Veo con claridad su sonrisa mientras lee y pienso en la complicidad con la que me comprende, en su honestidad al reconocerse débil y hombre.
Conozco a ese hombre antagonista, uno que sabe ser amigo, capaz de crear lazos más fuertes que los de un simple amante, un hombre con el que sabes que cuentas. Un cómplice. Y a ese hombre no lo felicito por ser hombre, lo felicito por ser persona.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Te voy a guardar.






Te voy a guardar, te vas a quedar conmigo, como los hombres que pasan por la vida de una como si fueran un cometa: durando poco pero iluminándola.
Te voy a guardar, te vas a quedar conmigo.  Como recordatorio de los espejismos fantásticos. Sosteniendo un libro en la mano y de espaldas a un espejo que muestra una rica biblioteca cuyos volúmenes llevan a la esencia de su propietario.
Te voy a guardar, te vas a quedar conmigo.  Con tu orgullo extravagante y la zona de promesas que nunca me hiciste. Con toda tu pasión por la sensibilidad. Ensimismado y taciturno.
Te voy a guardar, te vas a quedar conmigo, con tu ánimo que confunde la literatura con la vida y  acaba por destruirse al no encontrar en la vulgar realidad aquellos paraísos que le ofrecían los libro. Mi lector solitario favorito.
Te voy a guardar, te vas a quedar conmigo, como mi mal del mundo moderno, como mi alegre caos. Te voy a guardar por que sé que te parezco sospechosa, que intuyes que vuelvo y me miras de lejos. Me voy a quedar con todas las ganas que me quedaste debiendo. 
Te voy a guardar, te vas a quedar conmigo, con la frase acertada que nunca lograste decirme, con tu mirada tranquila y tu sonrisa imaginaria. Con tu elegante cortesía francesa que se repite en tu círculo de seductor empedernido, como cuando te repites en tantas otras, con ese algo que ya no me importa.
Y te guardo porque quiero. Porque lo que no tengo, lo imagino.


Te voy a guardar, te vas a quedar conmigo. Como recordatorio de que aún por ahí andan los casi imperfectos ideales. Te voy a guardar, te vas a quedar conmigo.. hasta que vuelvas.







martes, 25 de octubre de 2011

Cerrar los ojos, para ver mejor.

Hoy quiero contarles una experiencia a partir de la cual comencé a ver de modo distinto mi trabajo y mi vida, especialmente en mi manera de relacionarme con las otras personas. Soy maestra y hace tres años trabajé en un grupo con un alumno que tenía discapacidad visual. A través de esa circunstancia, comencé a entender muchas cosas: por ejemplo, supe que tenía que estar menos pendiente de mi propio mundo de conocimientos y sensaciones , es decir, calmar mi ansiedad por "enseñarle" nuevas cosas a mi alumno especial, y permitir en cambio que su propio universo interior saliera a la superficie. Solo así, con la inteligencia y las emociones del pequeño puestas en libertad, yo iba a poder hacer bien mi trabajo.
 Al principio, las dificultades eran más que los logros y el principal avance de este proceso de enseñanza-aprendizaje se veía en lo que él me estaba enseñando a mí. Después de ese reconocimiento, todo cambió y las cosas fueron mejorando a partir de un episodio muy sencillo: recuerdo un día que salimos al recreo y este niño invidente me dijo: "¡Maestra, vamos a ver el sol!" Me estaba invitando a sentir la luz tibia que acariciaba su carita en ese momento. Entonces fui a sentarme a su lado. Sin decir una palabra, en el rincón más hermoso de aquel recreo inolvidable, compartimos una ceremonia que nos ayudó a crecer; sencillamente me puse de cara al sol, como estaba mi alumno, cerré los ojos, y los dos disfrutamos viendo la mañana más luminosa que yo recuerde.
Desde entonces comencé a vivir así cada instante que compartía con él: muchas veces con los ojos cerrados podía comprender más sus emociones y estimular su inteligencia con sus ganas de aprender. Ese año aprendí a utilizar la máquina Perkins, a leer en braille, a escribir cuentos con él y a leerlos juntos, con los dedos. Comparto esta historia al hoy recibir noticias suyas, este año termina la primaria. Y de José, mi inolvidable alumno, aprendí que en mi profesión y en el oficio de la vida, es imprescindible ponerse en lugar del otro y cerrar los ojos no para ver menos, sino para ver mejor.

lunes, 24 de octubre de 2011

Cine de culto


Octubre con su otoño melancólico y sus ganas de ponerse oscuro. Octubre es mi mes favorito, porque con él llega de la mano el delicioso Halloween. Disfrutar del lado oscuro de la mente humana a través de nuestros más arraigados miedos es para mí un deleite. Una forma más de regocijarnos en la celebración como recordatorio de quienes se atrevieron hace mucho tiempo a pensar diferente, fueron llamados brujos y fueron asesinados en manos de la "santa inquisición", en las películas de terror más increíbles, en las historias, leyendas y la capacidad humana de buscar explicaciones inverosímiles a lo que no comprende, la ironía de la religiosidad mezclada con toda esta cultura fascinante en su afán de motivar a la explicación divina ante la intolerancia al pensamiento crítico. ¿Intolerancia de hace muchos años? probablemente no sean tantos. En fin, hoy no seremos quemados por pensar distinto y  son un millón de cosas por las cuales octubre es para mí el mejor mes del año pero más que nada es la época perfecta para recordar aquellas películas que nos ayudaron a sentir ese miedo tan divertido. Para mí asustarse es lo más divertido que existe, y casi siempre suelto una buena carcajada después de un buen susto.
Cuando era niña mi madre me pagaba para ir a misa (y  hoy se sorprende de mi ateísmo, ja!). Terminando de la misa me llevaba al videoclub y recuerdo que rentaba unas cuantas películas de terror. Y eso era cada domingo. Pero no renté en un videoclub la película que me daría más miedo que ninguna. "Veneno para las hadas" del genial director Carlos Enrique Taboada.
 Fue su última película y para mi gusto la mejor de todas sus películas. Con un guión excelente, actuaciones infantiles memorables y una fotografía genial, esta es para mí gusto la mejor película mexicana que se ha hecho hasta la fecha.

Podría hablar maravillas de este thriller psicológico, pero en este mes deliciosamente oscuro es mejor que la vean sino es que ya la han visto o recordarles que vale mucho la pena volverla a ver. Y reafirmar como en alguna entrevista a Taboada dijera "lo increíble es la verdad, no olvidar que lo es.








Pueden verla completa en youtube con una calidad excelente:


Mis viejas

Me propuse hacerme una lista de algunas mujeres, unas famosas y otras no tanto que me hacen sentirme orgullosa de mi género. Y aquí están. ...